Cada domingo que nos reunimos buscamos sentir la presencia de Dios. Y lo logramos por medio de la alabanza, adoración y exaltación siempre con gozo y alegría. También disfrutamos de una predicación basada estrictamente en la Biblia que es la Palabra de Dios, con el propósito de crecer bajo los principios, valores y demandas que nos hacen vivir una vida espiritual saludable.