Día 6 – Relación con Jesús – SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

DÍA SEIS

¿COMO DEBO ORAR? – SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

 

EL CORAZONEspero que empiecen a notar que su tiempo de oración con el Señor no debe empezar presentando todas sus peticiones delante de Él.  Por el contrario, Jesús nos enseña a iniciar la oración pensando sobre quién es el Señor. Primero, consideremos a la PERSONA de Dios (Él es nuestro padre).  Luego, contemplemos el LUGAR de Dios (Él está en el cielo).  En la lección de hoy Jesús nos enseña a reflexionar sobre la PUREZA de Dios …santificado sea tu nombre.  El Señor es santo.

¿Qué quiere decir Jesús cuándo nos dice que nuestro Padre celestial es santo?  Vea esta breve definición:

 

La palabra santo en hebreo es qadach, en griego, hagios.  Ambas palabras significan diferente o separado.  El Señor no es como nosotros. Su esencia y Su naturaleza van más allá de toda su creación. No hay nada en su creación, ni siquiera el hombre creado a la imagen de Dios, que se compare a Su naturaleza esencial. El Señor es incomparable. Él es la perfección infinita. Por eso es que Su nombre es diferente, distinguido o santo.

 

Después de iniciar nuestra oración contemplando al Señor como nuestro Padre que está en el cielo, Jesús nos enseña a pensar sobre la incomparable perfección infinita del Señor. Como dice la escritura:

 

1 Samuel 2:2 “No hay nadie como el SEÑOR; no hay nadie fuera de ti; no hay una Roca como nuestro Dios.

 

El Señor a quien invocamos es perfecto en todos sus caminos. Nadie es como Él, Él es perfecto y puro. Él es perfectamente sabio y es perfecto en conocimiento. Él nunca se equivoca, nunca hace nada indebido. No hay maldad en Él, el pecado no existe en su presencia. Trate de imaginar lo que Él vio en el cielo:

 

Isaiah 6:1 En el año en que el rey Uzías murió, yo vi al Señor que estaba sentado en el trono, alto y exaltado y la orla de su manto llenaba el templo. 2 Arriba de él habían serafines con seis alas cada uno: Con dos de sus alas se cubrían su rostro, con las otras dos alas se cubrían sus pies y con las otras dos volaban. 3 Y se llamaban el uno al otro “Santo, santo, santo es el SEÑOR todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.” 4 Y al sonido de sus voces los postes y puertas se estremecieron y el templo se llenó de humo.

 

¿Escuchó lo que estos seres celestiales están proclamando alrededor del trono de Dios? “Santo, santo, santo es el SEÑOR todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.” Nosotros no somos los únicos que pensamos sobre la santidad de Dios. ¡Su santidad está siendo declarada por los seres celestiales en el salón del trono de Dios en este mismo momento!

Ahora vea los siguientes versos: ¿Se ha dado cuenta sobre cómo reacciona la gente cuando se le confronta con la presencia y santidad del Señor?

 

Isaías 6:5 “¡Que aflicción!” Yo dije. “¡Estoy en la ruina! Porque soy hombre de labios impuros y vivo entre la gente de labios impuros, y mis ojos han visto al Rey, el SEÑOR todopoderoso.”

Apocalipsis 1:17 Cuando lo vi, caí a sus pies como si estuviera muerto. Luego, el puso su mano sobre mi y dijo: “No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último 18 Yo soy el Dios vivo; ¡Yo estaba muerto y veo que ahora vivo para siempre! Y tengo las llaves del la muerte y del Hades.

Ezequiel 1:28 Como aparece el arcoíris sobre las nubes en un día de lluvia, así era el resplandor a su alrededor. Esta era la aparición como de la gloria del SEÑOR. Cuando lo vi, caí sobre mi rostro y escuché la voz de alguien que me hablaba.

Daniel 10:17 “¿Cómo pude yo su siervo, hablar con mi señor? Mi fuerza se acabó y apenas puedo respirar.”

Lucas 5:8 Cuando Simón Pedro vio eso cayó de rodillas enfrente de Jesús y dijo “Apártate de mí Señor, pues soy un pecador!”

 

¿Qué notaste?   Isaías gimió diciendo que estaba en la ruina.  Juan cayó como un muerto.  Ezequiel se fue de bruces. Daniel se sintió débil y apenas si podía respirar.  Simón Pedro le dice al Señor que se retire de él. ¿Por qué tuvieron estas reacciones? Es porque la santidad de Dios expone el pecado de la humanidad.

Estos hombres saben que ellos no merecen estar en la presencia de Dios. Estar en la presencia del Santo, ha causado a cada uno de ellos entender su impotencia de una nueva manera. Ellos notaron que no tenían poder o pureza. Cada uno de ellos entendió que sin la misericordia de Dios, ellos estaban condenados. La santidad de Dios trae una gran humidad a sus corazones.

Pero la historia no finaliza aquí. Por favor note que en cada caso, nuestro Padre celestial levanta a cada uno de estos hombres para usarlos poderosamente para Sus propósitos. Isaías, Juan, Ezequiel, Daniel y Pedro, todos fueron guiados por el Espíritu de Dios hacia ministerios productivos.

Entonces, mientras Jesús nos enseña a reflexionar sobre la santidad de nuestro Padre cuando oramos, Él nos está diciendo que pensemos sobre acerca de dos ideas básicas. 1) La perfección y pureza de nuestro Padre. 2) Nuestra propia imperfección. Debemos alabarle por su perfección, mientras le pedimos que perdone nuestras imperfecciones.

Pero antes que usted se desilusione de sus propias imperfecciones, vea lo siguiente: Nuestro Padre celestial, el que ha hecho un camino para que vayamos ante Su presencia a través de la fe en la muerte y resurrección de Jesucristo, el Dios santo que no solo es perfecto en todos sus caminos, su palabra nos dice que Él desea tener una relación con nosotros.

 

Isaías 57:15 Por que esto es lo que gran noble nos dice, él que vive para siempre, del cual su nombre es santo: “Yo habito en un lugar alto y santo, pero también habito con el contrito y de espíritu humilde para revivir el espíritu del abatido y revivir el corazón contrito.

 

Sí, el Señor es santo. Pero por su gracia y misericordia Él continúa cuidado de nosotros si nos humillamos delante de Él. Tome en cuenta estas cosas cuando ore.

 

REPASO:   (Haga un círculo alrededor de las respuestas correctas)

  • Ser SANTO significa:
    1. Estar lleno de agujeros
    2. Ser diferente y distinguido
    3. Ser perfecto
    4. Gritar y correr por todo el templo

 

  • Cuando se está en la presencia del Santo, la gente usualmente está:
    1. Feliz
    2. Audaz
    3. Aterrorizada
    4. Impotente

 

  • Jesús nos enseña que la oración inicia con:
    1. Decirle al Señor todo lo malo de nuestras vidas
    2. Decirle al Señor que Él necesita corregir nuestra vidas
    3. Exigir al Señor que nos de todas las cosas que queremos (¡Reclamarle!)
    4. Derramar nuestros corazones y mentes a la persona, lugar y pureza del Señor

 

EJERCICIO:

¿Cómo ayuda cuando ora, el hecho de que el Señor es Santo?  Enumere cinco maneras: